¡Que levante la mano quien sea una completa desastre a la hora de guardar patrones! ¿Sí? ¿Eres de las mías y a la hora de encontrar el que estás buscando tienes que mirarlos todos? Pues creo que este post te interesa…

Hasta no hace mucho, una vez que acababa un patrón, simplemente lo enrollaba y lo dejaba aparcado en una esquina de la habitación. Pero al ver el vídeo que subió hace unos meses Lorena de Galáctica Studio DIY, dónde daba una idea fácil y sencilla para organizarlos, la cosa ha cambiado.

En el vídeo se proponía crear una ficha donde apuntar la información básica referente a los patrones y a la prenda, y junto a los patrones, guardarlo todo en un folder, y estos, en un carpesano. La idea es fácil, sencilla y eficaz. Así que me he apoderado de ella, y os he creado lo que para mí es la ficha ideal. Contiene toda la información necesaria para poder coger cualquier patrón al cabo de meses y poder realizar la prenda sin ningún problema.

Si os interesa utilizar mi misma ficha, la podéis descargar aquí.

Pero la cosa no acaba aquí. Hay patrones que por sus dimensiones o por su cantidad no es posible doblarlos y guardarlos en un folder, así os propongo dos alternativas de almacenaje fáciles y útiles. En el vídeo os lo cuento todo 😉

Y vosotras, ¿cómo guardáis vuestros patrones?